En la prevención primaria de cáncer colorrectal se busca eliminar los factores que puedan causarlo con el objetivo de impedir o retrasar su aparición.
En este sentido, el estilo de vida en general y la dieta en particular tienen un papel fundamental.
Se sabe que una dieta rica en grasas animales y pobre en fibra pueden aumentar el riesgo de cáncer colorrectal. Asimismo, una vida sedentaria, el consumo de alcohol y tabaco favorecen su aparición.
Por tanto, se recomienda una dieta saludable rica en fibra, frutas y vegetales controlada en grasas.
La base de una alimentación saludable es que sea equilibrada, suficiente, variada, higiénica y atractiva.
Una de las dietas más recomendadas, según numerosos estudios, es la dieta mediterránea que por sus características, puede actuar como factor protector para evitar el desarrollo de esta enfermedad ya que:
- Aporta los alimentos necesarios en la proporción y cantidad
- Favorece que el organismo funcione correctamente, y que la persona pueda llevar a cabo una actividad física en función de la edad y el trabajo que desarrolle.
- Permite mantener un peso estable y prevenir enfermedades tanto carenciales como crónicas.
