Cáncer colorrectal

Recomendaciones nutricionales para prevenir el cáncer colorrectal

En la prevención primaria de cáncer colorrectal se busca eliminar los factores que puedan causarlo con el objetivo de impedir o retrasar su aparición.

En este sentido, el estilo de vida en general y la dieta en particular tienen un papel fundamental.

Se sabe que una dieta rica en grasas animales y pobre en fibra pueden aumentar el riesgo de cáncer colorrectal. Asimismo, una vida sedentaria, el consumo de alcohol y tabaco favorecen su aparición.

Por tanto, se recomienda una dieta saludable rica en fibra, frutas y vegetales controlada en grasas.

La base de una alimentación saludable es que sea equilibrada, suficiente, variada, higiénica y atractiva.

Una de las dietas más recomendadas, según numerosos estudios, es la dieta mediterránea que por sus características, puede actuar como factor protector para evitar el desarrollo de esta enfermedad ya que:

  • Aporta los alimentos necesarios en la proporción y cantidad
  • Favorece que el organismo funcione correctamente, y que la persona pueda llevar a cabo una actividad física en función de la edad y el trabajo que desarrolle.
  • Permite mantener un peso estable y prevenir enfermedades tanto carenciales como crónicas.

Recomendaciones generales para seguir una dieta equilibrada

  1. Comer despacio, masticando bien, no realice otras actividades al mismo tiempo y, si es posible, hágalo acompañado.
  2. Planificar la compra periódicamente y adaptada a la elaboración de los menús.
  3. Eligir alimentos propios de cada estación y almacénelos adecuadamente. El etiquetado que acompaña a los alimentos es un medio útil para conocer el contenido en sustancias nutritivas.
  4. No olvidar que, “el comer es un placer” al que no se debe renunciar porque además contribuye a mantener una buena salud mental.
  5. Una alimentación saludable consiste en comer de todo sin exceso y distribuir los alimentos a lo largo del día.
  6. Es muy importante que el almuerzo y la cena sean completos, es decir que tengan alimentos de todos los grupos nutricionales; deberá haber verduras, hidratos de carbono (cereales, legumbres, patatas, arroz o pasta) y proteínas (carne, pescado o huevo).
  7. Cocinar los alimentos de forma sencilla para facilitar la digestión y conservar todas las vitaminas y minerales de los alimentos: al vapor, hervidos, al horno, en el microondas, al papillote o a la plancha. Se pueden tomar guisos suaves preparados con verduras como el calabacín, las zanahorias, cebollas, …también puede tomar ocasionalmente frituras, sofritos, etc , según la tolerancia. Utilizar aceite de oliva preferentemente.
  8. Se recomienda un consumo moderado de grasas, especialmente las de origen animal (consuma carnes blancas o magras y pescado). Evitar los embutidos, el tocino y los alimentos precocinados.
  9. Comer fruta varias veces al día porque son ricas en vitaminas y
  10. Limitar el consumo de alcohol a 1 ó 2 copas de vino, cerveza o sidra al día.
  11. Utilizar la sal con moderación; sustitúyala por otros condimentos como el vinagre, el limón y diferentes especias para aumenta el sabor.
  12. Distribuir la ingesta en 5 ó 6 comidas al día
  13. Procurar beber como mínimo 6 vasos de líquidos al dia, preferiblemente entre las comidas (agua, infusiones, caldos, zumos) si no hay contraindicación médica.
  14. Manipular los alimentos de forma higiénica: lave las frutas y verduras antes de pelarlas, guarde los alimentos en la nevera bien tapados….

 

A continuación se detallan los grupos de alimentos que deben formar parte de la dieta habitual y la frecuencia con la que se deben incorporar

AlimentosFrecuencia
 LecheEntera o semidesnatada. 

Leche y derivados

 

Este grupo constituye la mejor fuente alimentaria de calcio, vitaminas A, B2 y D,

además de proteínas de alta calidad, grasas e hidratos de carbono

 Sola, con café, descafeinado, cacao en polvo, con infusiones (manzanilla, té…). En preparaciones como salsa bechamel, postres caseros, cremas, etcDiaria, dos o más veces por día

Quesos

 

 

 

 

 

 

Todos, con limitación de los quesos azules (roquefort y similares) por su alto contenido en microorganismos. Se pueden tomar solos, en bocadillos, en preparaciones (pizzas, con pastas, gratinados al horno).

 

 

Como sustituto o además de la leche

 Lácteos  
  Yogurt, natillas, arroz con leche, flan, helados, leche cuajada, y similares.Como sustituto o además de la leche
 Carnes grasas  

Proteínas y Grasas

 

Carnes: ricas en proteínas, grasas, hierro y vit A, D, E y las del grupo B (en especial B12)

 

Ternera, cordero…

 

Se pueden consumir solas, o acompañando a diferentes preparaciones.

Formas de preparación: a la

plancha, al horno, rebozados, fritos, a la parrilla, hervidos.

 

 

1 – 2 veces por semana

Pescados: ricos en proteínas, grasas (azules), de alto valor biológico (omega- 3), vitaminas grupo B, A, D y minerales   

Carnes magras

 

Pollo, pavo, conejo

 

Se pueden consumir solas, o acompañando diversas preparaciones.

 

 

 

2 – 3 veces por semana

Huevos: ricos en proteínas de alto valor biológico, Formas de preparación: a la plancha, al horno, rebozados, fritos, a la parrilla o hervidos. 

 

grasas, vitaminas y minerales

Pescados

 

 

 

 

 

Se recomiendan todos (blanco o azul).

Se pueden consumir solos, o como ingrediente de preparaciones tales como cazuelas y sopas.

 

 

 

 

3 – 4 veces por semana

  Formas de preparación: a la plancha, al horno, rebozados, fritos, a la parrilla, hervidos, en conservas. 
 Huevos  
  Nunca crudos. Se pueden consumir solos, o acompañando preparaciones tales como ensaladas, tortillas, sopas, postres, salsas, cremas, para rebozar, etc.

2 – 3 veces por semana

Clara de huevo: libremente

 Frutas  

Frutas y Verduras

 

Alimentos ricos en agua, fibra, vitaminas y minerales

 

 

Se recomiendan todas, bien lavadas y peladas.

Se pueden consumir solas, o acompañadas de otros alimentos como batidos de leche y fruta, helados de fruta, macedonia, tartas, cremas, en ensaladas, asadas, etc.

 

 

2 – 3

unidades por día

 Verduras  
  

Se pueden consumir todas, preferentemente cocinadas. Si se prefieren crudas, lavarlas bien y pelarlas previamente.

Formas de preparación: ensaladas, cocidas, fritas, estofados, potajes, guisados, cocido, gazpacho, menestra, sopas, cremas, etc.

 

 

 

1 – 2 veces por día

 

Legumbres

Lentejas, garbanzos, habichuelas,

habas secas, soja.

 

Farináceos (pan, pasta, arroz, patatas, leumbres)

 

Este grupo de alimentos es buena fuente de hidratos de carbono, hierro, vitamina B1 y fibra

 

 

Se recomienda consumirlas en preparaciones como cocido, potajes, guisados, fabada, acompañando platos como ensaladas, o trituradas.

 

2 – 3 veces por semana

Cereales

 

 

 

 

 

 

Arroz, pastas, fideos, espaguetis, macarrones.

Se pueden consumir solos o en preparaciones como paella, cazuelas, sopas, cremas (harinas y féculas), pastas rellenas, guisados, estofados, postres (arroz con leche), etc.

 

 

 

 

2 – 3 veces por semana

 

Panes

 

 

 

 

Blanco o integral, también pan de molde. Solo o acompañado de fiambres (bocadillos), pizzas, quesos, atún, paté, tomate, aceite, mantequilla, margarina, mermeladas, etc. Evitar las tostadas muy hechas.

 

 

A diario

 

 

Galletas tipo María o similares.

 

Aceites vegetales

 

 

De oliva, girasol o maíz. Mantequilla o margarina.

 

Fuente importante de energia (Kcal). Proporcionan ácidos grasos esenciales y vit E

Es preferible tomarlos crudos o evitar las frituras repetidas, evitar también el humeo de los aceites.

A diario, sin abusar

 

 

Otros

 

 

Frutos secos, fiambres no muy grasos, pasteles, zumos, chocolate.

 

 

Sin abusar

Autores:

cropped-fav-fead-2024.png

Dra. Jimena Abilés Osinaga

Especialista de la Fundación Española de Aparato Digestivo Hospital Costa del Sol. Marbella

Contenido relacionado

Enfermedades, síntomas y pruebas diagnósticas

Información clave para tu salud diaria