Disfagia y regurgitación
El abordaje nutricional se basa fundamentalmente en adaptar la textura, la consistencia y la viscosidad de los alimentos, tanto sólidos como líquidos3, con el fin de asegurar un aporte nutricional adecuado. Para ello, es recomendable aplicar distintas estrategias dietéticas que permitan aumentar la densidad energética de la alimentación sin incrementar el volumen ingerido. Entre estas medidas se incluyen las siguientes:
Nutrientes | Alimentos | Recomendaciones en las preparaciones |
Alta en carbohidratos | Féculas, pan, cremas de arroz, galletas, cereales de desayuno. Miel, azúcares y mermeladas. | Agregar galletas trituradas o pan triturado en leche (triturado homogéneo) + miel, azúcar o mermelada. Agregar galletas trituradas o cereales de desayuno pasados por licuadora (triturado homogéneo) a puré de frutas. Preparar crema o puré con fécula o almidón de arroz o trigo. |
Moderado en grasas | Aceites. Leche baja en grasa (desnatada o semi-desnatada). Carnes magras. | Agregar 1 a 2 cucharadas de aceite crudo al plato servido (cremas o purés). Realizar todas las preparaciones que sean posibles con leche desnatada o semi-desnatada. Preparar las cremas o purés de verduras con carnes magras (pollo, pavo o conejo sin piel y cortes magros de ternera o cerdo como lomo o solomillo). |
Moderado-alto en proteínas | Huevo. Leche y derivados lácteos desnatados o semi-desnatados. Carnes y pescados magros. | Agregar huevo a preparaciones como puré, sopa, cremas o helados. Añadir más claras de huevo a postres como flan o natillas. Añadir leche en polvo (desnatada o semi-desnatada) a la leche líquida o yogurt, crema o puré. Agregar yogurt o leche condensada a los purés o batidos de frutas. Agregar carnes y pescados (magros) a las cremas o purés. Consumir por la comida y cena. |



