La biopsia hepática transyugular es una técnica que permite obtener una muestra del hígado a través de una vena, sin atravesar directamente el abdomen. Se utiliza en situaciones concretas en las que la biopsia hepática convencional no es la opción más segura.
¿En qué consiste la biopsia hepática transyugular?
En esta prueba, el médico introduce un catéter fino a través de una vena del cuello (vena yugular).
- El catéter se avanza por el interior de las venas hasta llegar al hígado.
- Desde una vena hepática se obtiene una pequeña muestra de tejido hepático.
- En muchos casos, durante el mismo procedimiento se pueden medir las presiones del hígado.
La prueba se realiza en una sala especializada, con control continuo y personal con experiencia.
¿Por qué se realiza este tipo de biopsia?
La biopsia hepática transyugular se indica cuando:
- Existe mayor riesgo de sangrado (por problemas de coagulación o plaquetas bajas).
- Hay ascitis (líquido en el abdomen).
- Es necesario medir las presiones hepáticas además de obtener la biopsia.
- La biopsia percutánea no es recomendable o no ha sido posible.
Esta técnica permite obtener información diagnóstica importante con un perfil de seguridad mayor en estos casos.
¿Estaré despierto durante la prueba?
Por lo general, el paciente está despierto durante la prueba, para que las mediciones sean fiables. Es posible que el médico que la realice solicite una pequeña colaboración conteniendo la respiración durante un corto periodo de tiempo o controlando los movimientos respiratorios.
La biopsia transyugular se realiza con anestesia local en el cuello.
- Usted estará despierto y consciente durante la prueba.
- Puede notar presión en el cuello o una sensación breve en el momento de obtener la muestra.
- En algunos casos se administra medicación para que esté más relajado.
El equipo sanitario le explicará lo que va ocurriendo en cada momento.
¿Qué puedo notar durante o después de la prueba?
Durante la prueba:
- Pinchazo inicial de la anestesia local.
- Sensación de presión en el cuello.
Después de la prueba:
- Molestias leves en el cuello o sensación de cansancio.
- En general, el dolor es menor que en la biopsia hepática percutánea.
Estas molestias suelen desaparecer en poco tiempo.
¿Tiene riesgos la biopsia hepática transyugular?
Es una técnica segura, especialmente indicada cuando existe riesgo de sangrado. Aun así, como cualquier procedimiento médico, puede tener riesgos.
Riesgos más frecuentes (poco importantes)
- Molestias o pequeño hematoma en el cuello.
Riesgos poco frecuentes
- Sangrado.
- Infección.
- Alteraciones transitorias del ritmo cardíaco.
- Complicaciones vasculares (muy raras).
El equipo médico adopta todas las medidas necesarias para reducir al máximo estos riesgos.
¿Cómo debo prepararme antes de la prueba?
Antes de la biopsia transyugular es importante:
- Acudir en ayunas, según las indicaciones recibidas.
- Informar al equipo médico solicitante si:
- Toma anticoagulantes o antiagregantes. Por lo general, si toma medicación anticoagulante debe suspenderla con suficiente antelación al procedimiento.
- Tiene problemas de coagulación.
- Es alérgico a algún medicamento.
- Realizar los análisis de sangre previos (si así lo considera el equipo médico solicitante).
- Acudir acompañado, ya que tras la prueba se recomienda reposo.
El personal sanitario le indicará claramente qué medicación puede tomar el día de la prueba.
¿Qué ocurre después de la biopsia?
- Permanecerá en observación durante unas horas.
- Se recomienda reposo relativo el resto del día.
- Evitar esfuerzos importantes durante las siguientes 24 horas.
- Debe consultar si presenta dolor intenso, sangrado, fiebre o cualquier síntoma que le preocupe.
