Cáncer de hígado

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Prevención y detección precoz del cáncer hepático

El cáncer de hígado (carcinoma hepatocelular) es uno de los tumores más frecuentes en todo el mundo y, en la mayoría de los casos aparecen en personas que ya tienen una enfermedad hepática crónica avanzada. Por eso, es muy importante conocer los factores de riesgo y saber cómo prevenirlo. 

 ¿Qué es una enfermedad hepática crónica avanzada? 

Hablamos de enfermedad hepática crónica avanzada cuando el hígado ha sufrido un daño mantenido durante años, que ha provocado fibrosis importante o cirrosis. Esto puede deberse a muchas causas, las más frecuentes son: 

  • Hepatitis víricas crónicas, como la B o la C 
  • Consumo prolongado de alcohol 
  • Alteraciones metabólicas asociadas al sobrepeso, la diabetes o el exceso de colesterol en sangre 
  • Otras enfermedades menos frecuentes relacionadas con alteraciones genéticas o del sistema inmune. 

En esta situación, el riesgo de desarrollar carcinoma hepatocelar es mayor que en la población general. 

¿Se puede prevenir el cáncer de hígado? 

La prevención del cáncer hepático tiene dos pilares fundamentales: 

  • Reducir el riesgo de que aparezca, cuidando el hígado y controlando la enfermedad de base 
  • Detectarlo de forma precoz en las personas de mayor riesgo, cuando es fácilmente tratable y curable. 

 

Hábitos de vida saludables: cuidar el hígado es la clave 

Aunque no todos los casos se pueden evitar, muchos factores de riesgo sí son modificables: 

  • Seguir correctamente los tratamiento médicos 
  • Los tratamientos antivirales para la hepatitis B o C reducen de forma muy significativa el riesgo de cáncer hepático. Un adecuado cumplimiento lleva a la curación de la infección o su control mantenido. 
  • Buen control de la diabetes, los niveles de colesterol y el peso. Las alteraciones metabólicas mantenidas en el tiempo dañan el hígado. Además, un mal control de la diabetes se asocia con mayor riesgo de cáncer, independientemente de la causa de la enfermedad hepática.  
  • Tomar todos los tratamientos tal y como indica el médico. Uno de las principales causas de mal control de los factores de riesgo metabólico es el abandono o suspensión del tratamiento por cuenta propia. Los tratamientos ayudan a mejorar la salud global y también la salud hepática. 
  • Evitar completamente el alcohol. En personas con enfermedad hepática, no existe un consumo seguro de alcohol. La abstinencia total es una de las medidas más eficaces para proteger el hígado y reducir el riesgo de cáncer hepático. 
  • Mantener un estilo de vida saludable. Es muy importante seguir una dieta mediterránea, evitando el sobrepeso y el consumo excesivo de grasas. Además la alimentación debe ser equilibrada, rica en frutas, verduras y proteínas de calidad. El ejercicio físico ayuda a mantener un hígado sano, por eso es aconsejable una actividad física regular adaptada a cada persona. 

 

Programas de cribado: detectar el cáncer a tiempo 

Es importante saber que los programas de cribado no previenen el cáncer, pero sí permiten detectarlo en fases muy iniciales, cuando puede tratarse con mayores garantías de éxito. 

¿En qué consisten? 

Se realiza una ecografía abdominal cada 6 meses y, en algunos casos, se asocia un análisis de sangre. La ecografía es una prueba muy sencilla y no dolorosa, que sólo exige un periodo de ayunas para su realización. 

¿Quién debe realizar cribado? 

El cribado no está indicado para toda la población, sino para las personas con mayor riesgo, es decir, pacientes con enfermedad hepática crónica avanzada o algunos casos de infección crónica por el virus de la hepatitis B. El diagnóstico de enfermedad hepática crónica avanzada suele ser sencillo y, por lo general, es llevado a cabo por un especialista en Aparato Digestivo. Es este especialista quien indicará el cribado se encargará de la interpretación de las pruebas. 

 ¿Por qué cada 6 meses? 

Porque es el intervalo que permite detectar lesiones pequeñas antes de que den síntomas, aumentando las opciones de curación. 

Un mensaje importante para los pacientes…. 

Tener una enfermedad hepática crónica avanzada no significa que vayas a desarrollar cáncer, pero sí implica que debes: 

  • Cuidar activamente tu hígado 
  • Seguir los tratamientos prescritos por tu médico 
  • Mantener hábitos de vida saludables, eliminando por completo el alcohol de la dieta 
  • Acudir a los controles y ecografías recomendadas 

La combinación de prevención activa y vigilancia periódica ha permitido mejorar de forma notable el pronóstico de cáncer hepático en los últimos años. 

Autor:

tellez

Dr. Luis Téllez Villajos

Hospital Universitario Ramón y Cajal. Madrid.

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