- No elimines alimentos de manera sistemática ni hagas cambios por tu cuenta en la dieta, ya que esto puede dar lugar a déficits nutricionales. Además, un mismo alimento puede provocar molestias en un momento concreto y no hacerlo en otras ocasiones.
- Restringe un alimento concreto únicamente si compruebas que los síntomas aparecen siempre tras su consumo y comunica esta situación al equipo sanitario para valorar el motivo.
- Evita las comidas muy abundantes, ya que el estómago puede no ser capaz de adaptarse a grandes volúmenes de alimento en una sola toma.
- Modifica la cantidad de las raciones cuando sea necesario, puesto que un tamaño inadecuado de las porciones puede intensificar las molestias.
- Procura realizar al menos tres comidas principales al día. Si estas resultan escasas en cantidad, es recomendable complementarlas con entre tres y cinco tentempiés repartidos a lo largo del día.
- No concentres toda la ingesta en una sola comida diaria, ya que este hábito puede favorecer la aparición o el empeoramiento de los síntomas.
- Procura no ingerir grandes cantidades de líquidos antes ni durante las comidas, ya que un exceso de volumen en el estómago puede favorecer la aparición de síntomas.
- En los 30 minutos previos y posteriores a las comidas, intenta no superar medio vaso (aproximadamente 100 ml).
- Evita beber grandes cantidades de líquido de forma rápida, ya que esto también puede desencadenar molestias digestivas.
- Es preferible repartir la ingesta de agua en pequeñas tomas a lo largo del día.
- Si observas que empeoran tus síntomas, evita las bebidas con gas.
- Ajusta la forma de preparar los alimentos.
- Evita las frituras y los rebozados; es preferible optar por cocciones sencillas como al vapor, a la plancha o hervidas.
- Si notas mala tolerancia a verduras o carnes, se recomienda cocinarlas a fuego lento para que queden más blandas y resulten más fáciles de digerir.
- Reduce la ingesta de alimentos con alto contenido en grasas, ya que retrasan el vaciamiento del estómago y pueden provocar una sensación de plenitud más prolongada.
Dispepsia
Recomendaciones higiénico-dietéticas específicas

Nota: Si los síntomas no mejoran, reintroduce estos alimentos lentamente en la dieta
- Disminuye la ingesta de alimentos con alto contenido en fibra (más de 6 g de fibra por 100 g o más de 3 g por 100 kcal) cuando notes que empeoran tus síntomas tras consumirlos. Este tipo de alimentos puede permanecer más tiempo en el estómago y generar sensación de digestión lenta o pesada.

Nota: Si los síntomas no mejoran, reintroduce estos alimentos lentamente en la dieta
- Si presentas hinchazón o sensación de abdomen distendido, es recomendable limitar el consumo de alimentos que favorecen una mayor formación de gases, como las legumbres (alubias), coles de Bruselas, cebolla, apio, zanahoria, pasas, plátano, zumo de ciruela, albaricoques, germen de trigo, patatas, berenjena, cítricos, manzana, así como productos de pastelería y bollería.
Medidas higiénico-dietéticas en caso de síntomas intensos y pérdida de peso significativa
- Comunica al equipo sanitario si has experimentado una pérdida de peso no intencionada (superior al 5 % del peso habitual en los últimos 3 meses o mayor del 10 % en un periodo más prolongado), ya que se considera un signo de alerta que requiere valoración.
- Si notas que las molestias se intensifican a lo largo de la tarde, intenta concentrar una mayor ingesta de alimentos durante la mañana y reparte el resto en pequeñas tomas o meriendas a lo largo del día, según tu tolerancia.
- Ajusta la textura de los alimentos para facilitar su consumo:
- Prioriza alimentos de consistencia blanda, que puedan aplastarse fácilmente con un tenedor, como patata o boniato sin piel, y pescados sin espinas.
- Recurre a preparaciones más líquidas únicamente si los síntomas no mejoran con alimentos blandos.
- Si las molestias aumentan por la noche, se aconseja que la cena sea de textura blanda o líquida, adaptándola a la tolerancia individual.
Bibliografía
- Duncanson K, Burns G, Pryor J, Keely S, Talley NJ. Mechanisms of Food-Induced Symptom Induction and Dietary Management in Functional Dyspepsia. Nutrients. 2021 Mar 28;13(4):1109. doi: 10.3390/nu13041109. PMID: 33800668; PMCID: PMC806602
- Duncanson KR, Talley NJ, Walker MM, Burrows TL. Food and functional dyspepsia: a systematic review. J Hum Nutr Diet. 2018 Jun;31(3):390-407. doi: 10.1111/jhn.12506. Epub 2017 Sep 15. PMID: 28913843.
- Azpiroz F, Malagelada JR. Abdominal bloating. Gastroenterology. 2005 Sep;129(3):1060-78. doi: 10.1053/j.gastro.2005.06.062. PMID: 16143143.
- Feinle-Bisset C, Azpiroz F. Dietary and lifestyle factors in functional dyspepsia. Nat Rev Gastroenterol Hepatol. 2013 Mar;10(3):150-7. doi: 10.1038/nrgastro.2012.246. Epub 2013 Jan 8. PMID: 23296252.
- University College London Hospitals. Dietary Management of Functional Dyspepsia and Gastroparesis. 2021. NHS Foundation Trust
Autores:

Dra. Carolina Malagelada Prats
Servicio de Aparato Digestivo. Hospital Univ. Vall d´Hebron.

Dra. Francisca Yáñez Araya
Dietista-Nutricionista.
Unidad de pruebas funcionales digestivas. Servicio de Aparato Digestivo. Institut de Recerca Hospital Vall d´Hebron.


