La medición del gradiente de presión hepático mediante ecoendoscopia es una prueba avanzada que permite evaluar la presión en las venas del hígado utilizando una técnica endoscópica especializada. Esta información es muy útil para conocer la presencia y la gravedad de la hipertensión portal.
¿En qué consiste esta prueba?
La prueba se lleva a cabo mediante un endoscopio especial (ecoendoscopio), gracias al cual se puede realizar una ecografía desde el interior del estómago y así acceder a las venas del hígado.
Durante el procedimiento:
- El médico introduce un endoscopio flexible por la boca.
- Desde el estómago o el duodeno, se visualizan las venas del hígado mediante ecografía.
- Con una aguja muy fina, se realizan mediciones de presión dentro de estas venas para calcular el gradiente de presión hepático.
Todo el procedimiento se realiza en un entorno controlado y por personal especializado.
¿Para qué sirve medir el gradiente de presión hepático?
Esta prueba se utiliza para:
- Diagnosticar la hipertensión portal.
- Valorar su gravedad.
- Ayudar a predecir el riesgo de complicaciones como varices esofágicas o sangrado.
- Orientar decisiones sobre el tratamiento y el seguimiento.
En algunos pacientes, esta técnica ofrece una alternativa mínimamente invasiva a otros métodos de medición de presiones hepáticas.
¿Estaré despierto durante la prueba?
No. La medición del gradiente de presión hepático mediante ecoendoscopia se realiza habitualmente con sedación, para que el paciente esté relajado y no note molestias.
- Usted estará adormecido, pero respirando por sí mismo.
- No suele recordar el procedimiento.
- Un equipo médico controla en todo momento sus constantes vitales.
¿Qué puedo notar después de la prueba?
Tras el procedimiento:
- Puede notar somnolencia durante un corto periodo por la sedación.
- En ocasiones, ligera molestia en la garganta.
- Generalmente no hay dolor abdominal.
Estas sensaciones suelen desaparecer en pocas horas.
¿Tiene riesgos esta prueba?
Es una prueba segura cuando se realiza por equipos con experiencia, aunque como cualquier procedimiento invasivo puede tener riesgos.
Riesgos poco frecuentes
- Sangrado en el punto de punción.
- Infección.
- Reacciones a la sedación.
- Complicaciones digestivas excepcionales.
El equipo médico valora siempre que el beneficio de la prueba sea mayor que los posibles riesgos.
¿Cómo debo prepararme antes de la prueba?
Antes del procedimiento es importante:
- Acudir en ayunas (habitualmente al menos 6–8 horas).
- Informar al equipo médico que le ha solicitado la prueba si:
- Toma anticoagulantes o antiagregantes. Por lo general, estos fármacos se deben suspender con unos días de antelación.
- Tiene problemas de coagulación.
- Es alérgico a algún medicamento, especialmente a los fármacos anestésicos, antibióticos y heparinas.
- Acudir acompañado, ya que no podrá conducir tras la sedación.
El personal sanitario le dará instrucciones precisas antes de la prueba.
¿Qué ocurre después?
- Permanecerá en observación durante un tiempo tras la sedación.
- Podrá irse a casa acompañado.
- Se recomienda reposo relativo el resto del día.
Su médico le explicará los resultados y su significado clínico.
