Dado que las fisuras anales y las hemorroides están estrechamente relacionadas con el estreñimiento, las recomendaciones nutricionales se centran en prevenir o aliviar el estreñimiento.
Ingesta adecuada de fibra y líquidos
- Se recomienda un consumo de 25 a 35 g de fibra diaria procedente de diferentes fuentes.
- Siempre que se aumenta la fibra, es necesario aumentar la ingesta de líquidos, ya que la fibra necesita agua para incrementar el volumen y la consistencia fecal. Sin suficiente agua, la fibra podría empeorar el estreñimiento.
Selección y preparación de alimentos ricos en fibra
Diariamente:
- Verduras: 2 raciones al día, por ejemplo, un plato de ensalada y otro de verduras cocidas como guarnición o ingrediente en platos elaborados.
- Frutas: 3 piezas al día, preferentemente enteras, para aprovechar la fibra de la pulpa y la piel.
- Farináceos: 6 raciones al día en forma de cereales de desayuno, pan, pasta o arroz, preferiblemente integrales o enriquecidos con salvado de trigo.
Semanalmente:
- Legumbres: 4-5 raciones a la semana, que pueden reemplazar los cereales en algunas comidas para diversificar la fuente de fibra.
Líquidos:
- Beber al menos 2 litros al día, incluyendo: agua, infusiones, zumos de fruta y caldos.
Ingesta adecuada de grasas
- Mantener un consumo suficiente de grasas, especialmente de aceite de oliva, que favorece el tránsito intestinal.
- Se recomienda una cucharada sopera de aceite de oliva virgen en ayunas.
Alimentos que potencian la secreción de bilis
- La bilis favorece la digestión y tiene un efecto laxante natural.
- Alimentos que ayudan: grasas saludables, alcachofas, escarola, endivia, berenjena y naranja (preferiblemente en zumo)
Alimentos a limitar o evitar
- Irritantes intestinales: café, tabaco, alcohol, especias picantes (pueden provocar un efecto laxante no deseado).
- Astringentes: arroz y té (pueden aumentar el estreñimiento).




