En caso de que aparezcan síntomas relacionados con las lesiones quísticas del páncreas, debe consultarse con un médico.
Lesiones quísticas en el páncreas
Recomendaciones nutricionales para pacientes con lesiones quísticas en el páncreas
En general, los pacientes con quistes pancreáticos no presentan síntomas, por lo que las pautas dietéticas no difieren de las recomendadas para una dieta equilibrada en la población general.
Una dieta equilibrada permite mantener un estado de salud adecuado, considerando el sexo, la edad y posibles situaciones biológicas especiales, y proporciona la energía necesaria para realizar la actividad física requerida por cada persona.
Entre las recomendaciones generales para seguir una dieta equilibrada destacan: comer despacio, masticando correctamente los alimentos y evitando realizar otras actividades al mismo tiempo; siempre que sea posible, es beneficioso compartir las comidas. La planificación periódica de la compra, adaptada a la elaboración de los menús, ayuda a asegurar la variedad y calidad de los alimentos. Se recomienda elegir productos de temporada y almacenarlos correctamente, y utilizar la información del etiquetado para conocer su contenido nutricional.
El acto de comer debe considerarse un placer, importante tanto para la salud física como para la salud mental. Una alimentación saludable consiste en incluir todos los grupos de alimentos sin excesos y distribuirlos a lo largo del día. Almuerzos y cenas deben ser completos, integrando verduras, hidratos de carbono (cereales, legumbres, patatas, arroz o pasta) y proteínas (carne, pescado o huevo).
Los alimentos conviene cocinarlos de manera sencilla para facilitar la digestión y conservar vitaminas y minerales, utilizando métodos como al vapor, hervido, al horno, microondas, papillote o a la plancha. Se pueden incluir guisos suaves con verduras como calabacín, zanahoria o cebolla, así como frituras o sofritos de forma ocasional, según la tolerancia individual, empleando preferentemente aceite de oliva.
Se recomienda moderar el consumo de grasas, priorizando las de origen vegetal y las proteínas magras o carnes blancas, y evitando embutidos, tocino y alimentos precocinados. La ingesta de fruta varias veces al día es aconsejable por su contenido en vitaminas y minerales. El uso de sal debe ser moderado, pudiendo reemplazarse por vinagre, limón u otras especias para mejorar el sabor.
La distribución de la alimentación en cinco o seis comidas a lo largo del día ayuda a mantener un patrón regular de ingesta. La hidratación debe ser suficiente, prefiriendo agua, infusiones, caldos o zumos, siempre que no exista contraindicación médica.
Por último, es importante manipular los alimentos de forma higiénica: lavar frutas y verduras antes de pelarlas y conservar los alimentos en la nevera bien tapados para garantizar su seguridad.
Alimentos | Frecuencia | Comentarios / Observaciones |
Leche y derivados | ||
Leche | Diaria, 2 o más veces/día | Entera o semidesnatada. Sola, con café, descafeinado, cacao en polvo o infusiones. También en preparaciones como bechamel, postres caseros, cremas. Fuente de calcio, vitaminas A, B2 y D. |
Quesos | Según tolerancia, como sustituto o complemento de la leche | Todos, con limitación de quesos azules (roquefort y similares) por alto contenido en microorganismos. Se pueden tomar solos, en bocadillos, pizzas, pastas, gratinados al horno. |
Yogurt, natillas, arroz con leche, flan, helados, leche cuajada | Según tolerancia, como sustituto o complemento de la leche | Buen aporte de proteínas, grasas e hidratos de carbono. |
Carnes y proteínas | ||
Carnes grasas (ternera, cordero, cerdo) | 1–2 veces/semana | Ricas en proteínas, grasas, hierro, vitaminas A, D, E y del grupo B (especialmente B12). Se pueden consumir solas o acompañando preparaciones. Formas de preparación: plancha, horno, rebozadas, fritas, parrilla, hervidas. |
Carnes magras (pollo, pavo, conejo) | 2–3 veces/semana | Ricas en proteínas de alto valor biológico, vitaminas del grupo B. Preparación: plancha, horno, rebozadas, fritas, parrilla, hervidas. |
Pescados (blanco y azul) | 3–4 veces/semana | Ricos en proteínas, omega-3, vitaminas A, D, grupo B y minerales. Se pueden consumir solos o en preparaciones como cazuelas, sopas, guisos. |
Huevos | 2–3 veces/semana | Proteínas de alto valor biológico, grasas, vitaminas y minerales. Nunca crudos. Preparación: plancha, horno, rebozados, fritos, parrilla, hervidos, conservas. Se pueden usar en ensaladas, tortillas, sopas, postres, salsas, cremas. |
Clara de huevo | Libre | Buena fuente de proteínas sin grasa. |
Frutas y verduras | ||
Frutas | 2–3 unidades/día | Todas, bien lavadas y peladas. Pueden consumirse solas o en batidos, helados, macedonia, tartas, cremas, ensaladas, asadas, etc. |
Verduras | 1–2 veces/día | Preferentemente cocinadas. Si se consumen crudas, lavarlas y pelarlas. Preparaciones: ensaladas, cocidas, fritas, estofados, potajes, guisados, gazpacho, menestra, sopas, cremas. |
Farináceos | ||
Legumbres | 2–3 veces/semana | Lentejas, garbanzos, habichuelas, habas secas, soja. Preparaciones: cocido, potajes, guisos, fabada, ensaladas, trituradas. |
Cereales | 2–3 veces/semana | Arroz, pasta, fideos, espaguetis, macarrones. Preparaciones: paella, cazuelas, sopas, cremas, pastas rellenas, guisos, estofados, postres como arroz con leche. |
Pan | Diario | Blanco o integral, también de molde. Solo o acompañado de fiambres, pizzas, quesos, atún, paté, tomate, aceite, mantequilla, margarina, mermeladas. Evitar tostadas muy hechas. Galletas tipo María o similares. |
Aceites y grasas | Diario, sin abusar | Aceites de oliva, girasol o maíz. Mantequilla o margarina. Preferible consumir crudos, limitar frituras repetidas y evitar el humo de los aceites. |
Otros | Según tolerancia | Frutos secos, fiambres no muy grasos, pasteles, zumos, chocolate. Consumir sin abusar. |
Autores:

Dra. Jimena Abilés Osina
Hospital Costa del Sol, Marbella, Málaga

Dr. Robin Rivera Irigoin
Hospital Costa del Sol, Marbella, Málaga