¿Qué es el meteorismo?

El término meteorismo se utiliza para describir las molestias producidas por la acumulación de gas en el intestino. Esto puede deberse a una cantidad excesiva de gas o a una mayor sensibilidad intestinal frente a su presencia. El gas intestinal puede originarse al tragar aire al comer o beber, durante la digestión de ciertos alimentos que fermentan en el colon gracias a la acción de las bacterias intestinales, o por el paso de algunos gases desde la sangre hacia el intestino.

El meteorismo puede ser una manifestación de otras enfermedades, tales como intolerancias a determinados alimentos (por ejemplo la intolerancia a la lactosa o a la fructosa), alteraciones en la flora bacteriana habitual del colon, como ocurre por ejemplo, al consumir determinados antibióticos que pueden modificar el equilibrio entre las bacterias del colon, la enfermedad diverticular del colon, algunos tipos de síndrome de intestino irritable… En ocasiones las causas pueden venir de un exceso de la ingesta de aire al comer muy rápido o en situaciones de estrés, el consumo de alimentos flatulentos o bebidas con gas, etc.

Causas

En algunos casos, el meteorismo puede estar asociado a otras enfermedades o trastornos digestivos, como intolerancias alimentarias (por ejemplo, a la lactosa o a la fructosa), alteraciones de la flora intestinal —que pueden aparecer tras el uso de antibióticos—, enfermedad diverticular del colon o determinados tipos de síndrome del intestino irritable.

Otras veces, el origen se encuentra en hábitos cotidianos, como comer demasiado rápido, tragar aire en situaciones de nerviosismo o estrés, consumir con frecuencia alimentos que producen gases o tomar bebidas carbonatadas.

Síntomas

El meteorismo suele manifestarse con eructos frecuentes, que corresponden a la expulsión de aire por la boca y que generalmente procede del estómago. También es habitual notar hinchazón abdominal, ruidos intestinales, aumento de gases expulsados por el recto y, en algunos casos, dolor abdominal, relacionado con una mayor sensibilidad del intestino al gas acumulado.

Diagnóstico

En la mayoría de los casos, una buena conversación con el médico, junto con la descripción detallada de los síntomas y una exploración física adecuada, permite orientar el diagnóstico. En determinadas situaciones, puede ser necesario realizar pruebas complementarias, como análisis de sangre, estudios de heces o test específicos para detectar intolerancias alimentarias.

Tratamiento

El primer paso para mejorar el meteorismo consiste en realizar cambios en la alimentación y en el estilo de vida. Reducir el consumo de alimentos que favorecen la producción de gases, evitar las bebidas con gas, comer despacio y masticar bien, no abusar de chicles o caramelos y mantener una actividad física regular son medidas que suelen resultar beneficiosas.

En algunos casos, pueden utilizarse medicamentos antiflatulentos, como los que contienen simeticona o dimeticona. Dependiendo de los síntomas, el médico también puede valorar el uso de espasmolíticos, fármacos que mejoran el movimiento intestinal o, en determinadas situaciones, ansiolíticos o antidepresivos a dosis bajas.

Cuando el meteorismo es consecuencia de una enfermedad concreta, el tratamiento debe dirigirse a la causa principal. Por ejemplo, en el caso de intolerancia a la lactosa, será necesario reducir o eliminar este componente de la dieta.

Autor: 

Dr. José Miguel Rosales Zábal-min

Dr. José Miguel Rosales Zábal

Hospital Costa del Sol, Marbella, Málaga.

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