El meteorismo se caracteriza por la acumulación excesiva de gas en el tracto gastrointestinal y suele originarse por la ingestión de ciertos alimentos o por la fermentación de estos en el colon debido a la acción de la microbiota intestinal. Para aliviar sus síntomas, es fundamental identificar los factores desencadenantes y, cuando sea posible, reducirlos o eliminarlos.
Las recomendaciones nutricionales buscan disminuir la producción de gas intestinal. Se aconseja moderar la ingesta de alimentos con alto contenido en residuos fermentables y suplementos de fibra, ya que pueden aumentar los síntomas. También puede ser útil la restricción temporal de lactosa y gluten.
Una estrategia dietética eficaz es la dieta baja en FODMAP (Fermentables Oligosacáridos, Disacáridos, Monosacáridos y Polioles), que consiste en reducir el consumo de azúcares fermentables presentes en la alimentación habitual. Aunque esta dieta puede aliviar los síntomas a corto plazo, su mantenimiento prolongado puede resultar complicado y modificar la microbiota intestinal, provocando disbiosis. Por ello, es importante supervisar el equilibrio nutricional durante su implementación. La reintroducción gradual de alimentos FODMAP, bajo supervisión profesional, permite identificar los alimentos específicos que causan molestias y recuperar variedad en la dieta.
