Existen diversos aspectos nutricionales de especial importancia en las personas con ostomías digestivas. Una correcta atención dietética puede ayudar a prevenir síntomas y complicaciones, así como a manejar aquellas que ya estén presentes. Además, seguir una pauta de alimentación adecuada favorece la prevención de la desnutrición y permite una progresión segura hasta alcanzar una dieta lo más similar posible a la habitual.
Deshidratación
La deshidratación es una complicación frecuente y puede manifestarse mediante sequedad de la piel y las mucosas, disminución de la elasticidad cutánea, confusión o somnolencia. Por este motivo, resulta fundamental garantizar una adecuada ingesta de líquidos y electrolitos (como sodio, potasio y cloruro), especialmente durante las primeras 6 a 24 horas tras la intervención quirúrgica.
Esta recomendación cobra aún mayor importancia en personas que presentan diarrea o que han sido sometidas a una yeyunostomía o ileostomía, ya que en estos casos las pérdidas de líquidos a través de la ostomía pueden ser elevadas.
La reposición de líquidos y electrolitos puede realizarse mediante diferentes opciones, entre ellas:
