Pancreatitis aguda

Recomendaciones nutricionales al alta hospitalaria para pancreatitis aguda

La dieta blanda es una pauta alimentaria de fácil digestión indicada en personas que han presentado enfermedades del aparato digestivo, como la pancreatitis aguda. Su utilización se recomienda únicamente como parte de la progresión alimentaria tras la fase aguda, hasta alcanzar de nuevo una alimentación completa y variada.

Desde el punto de vista nutricional, se trata de una dieta equilibrada que incluye alimentos de distintas texturas, pero excluye aquellas técnicas culinarias que dificultan la digestión. Asimismo, evita el consumo de alimentos crudos, salvo la fruta muy madura, y limita el aporte de grasas y fibra.

Tras el alta hospitalaria, se aconseja mantener este tipo de alimentación durante un periodo corto de tiempo, incorporando de forma progresiva el resto de los alimentos según la tolerancia individual.

Recomendaciones dietéticas generales

La pancreatitis aguda suele requerir tratamiento en régimen de hospitalización, ya que es necesario un control estrecho de la evolución clínica.

Se recomienda evitar las comidas copiosas y distribuir la ingesta diaria en pequeñas cantidades a lo largo del día. Lo ideal es realizar entre cinco y seis tomas diarias, incluyendo desayuno, media mañana, comida, merienda, cena y, si es necesario, una pequeña ingesta antes de acostarse.

Es importante comer despacio, en un ambiente tranquilo, y masticar adecuadamente los alimentos. Tras las comidas principales, se aconseja permanecer sentado durante aproximadamente media hora.

La ingesta de líquidos debe alcanzar alrededor de dos litros diarios, repartidos en pequeñas cantidades y preferiblemente fuera de las comidas, entre 30 y 60 minutos antes o después. Se deben evitar los zumos de naranja y tomate, así como las bebidas gaseosas.

En cuanto a la preparación de los alimentos, se recomiendan técnicas culinarias sencillas como hervido, cocción al vapor, plancha, horno o cocinado en su propio jugo. Deben evitarse los fritos, rebozados, empanados, salsas, guisos y, en general, todas las preparaciones que impliquen la adición de grasas.

Las legumbres pueden favorecer la aparición de gases. Para mejorar su tolerancia, se aconseja cambiar el agua de cocción tras los primeros diez minutos de hervor y pasarlas por el pasapurés. En caso de mala tolerancia a los cereales integrales, es preferible optar por versiones refinadas.

El uso de sal, especias y condimentos debe ser moderado. Asimismo, se recomienda evitar alimentos estimulantes como café, té, refrescos de cola, alcohol o chocolate, así como aquellos considerados irritantes desde el punto de vista digestivo, como frutas y verduras crudas, carnes fibrosas o productos integrales. También deben excluirse aquellos alimentos que, aun estando permitidos, se asocien de forma repetida a mala tolerancia.

A continuación           se        detalla una      tabla    con      alimentos        aconsejados y desaconsejados por grupos de alimentos:

Grupo de alimentos

Alimentos aconsejados

Evitar o disminuir su consumo

Leche y derivados

Leche sin lactosa (preferentemente semidesnatada o entera), queso fresco, yogur natural

Leche entera con lactosa, nata, crema de leche, postres lácteos como flan o cuajada

Carnes, pescados y huevos (proteínas)

Pescado blanco, gambas, surimi (palitos de cangrejo), carnes magras (pollo, conejo, ternera magra), jamón cocido o curado, pavo, claras de huevo, huevo cocido, soja

Carnes grasas, embutidos, cordero, ternera grasa, cerdo graso

Frutas

Manzana, pera, melocotón, membrillo, plátano, preferentemente cocidos o triturados

Frutas ácidas como naranja, mandarina, limón, kiwi

Verduras y hortalizas

En una primera fase: judías verdes sin hilos, calabacín, zanahoria, remolacha, palmito, tomate sin piel, cebolla (sin sofreír). En fases posteriores: resto de verduras cocidas y trituradas como espinaca o acelga

Verduras crudas, verduras flatulentas (alcachofa, col, brócoli, coliflor), hortalizas ácidas como tomate con piel

Farináceos (pan, pasta, arroz, patatas, legumbres)

Patata, pasta, arroz, pan blanco tostado, galletas tipo “María”

Pan del día, legumbres enteras si no se toleran

Aceites y grasas

Aceite de oliva de baja acidez (menos de 1º), preferentemente en crudo

Mantequilla, crema de leche, manteca de cerdo

Cocciones

Aconsejadas

Desaconsejadas

Vapor, horno, microondas, hervidos, papillote, plancha a temperatura suave

Fritos, rebozados, salteados

Autores:

Dr. Robin Rivera Irigoin

Dr. Robin Rivera Irigoin

Hospital Costa del Sol, Marbella, Málaga.

Jimena Abilés Osinaga

Dra. Jimena Abilés Osinaga

Hospital Costa del Sol, Marbella, Málaga.

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