La alergia a alimentos es una reacción adversa mediada por el sistema inmunológico. Ocurre en algunas personas al ingerir ciertos alimentos, conocidos como alérgenos.
Reacción alérgica
El sistema inmunológico protege al organismo frente a posibles amenazas, como infecciones. Normalmente, los alimentos se toleran sin generar ninguna respuesta inmunitaria, ya que son necesarios para la nutrición.
Sin embargo, en la alergia se produce una respuesta “errónea” frente a sustancias que no son dañinas. En este proceso se generan anticuerpos llamados inmunoglobulina E (IgE) dirigidos contra proteínas específicas del alimento que provoca la alergia en cada persona. Por ejemplo, un niño alérgico al huevo producirá IgE específica contra las proteínas del huevo.
La IgE se une a la superficie de ciertas células del sistema inmunitario, como los mastocitos y los basófilos, que contienen sustancias responsables de los síntomas de la reacción alérgica. La más conocida de estas sustancias es la histamina.
Cuando la persona ingiere el alimento alérgeno y las moléculas de este pasan a la sangre:
- La IgE específica lo reconoce.
- Se activan los mastocitos y basófilos.
- Estas células liberan de forma rápida histamina y otras sustancias.
Este proceso es el que produce los síntomas típicos de la alergia alimentaria, que pueden ir desde leves hasta graves.
Síntomas de la alergia alimentaria
Los síntomas de la alergia a alimentos suelen aparecer rápidamente tras la ingesta del alimento causante, generalmente en pocos minutos y como máximo en 30 a 60 minutos. Entre los más frecuentes se encuentran:
Cutáneos
Picor, urticaria (ronchas) y angioedema (hinchazón de piel y mucosas).
Digestivos
Picor e hinchazón en la boca, náuseas, vómitos, dolor abdominal o diarrea.
Respiratorios
Congestión nasal, estornudos, picor de nariz y ojos, dificultad para respirar, tos o sibilancias (pitos en el pecho).
Generalizados o anafilaxia
Combinación de los síntomas anteriores junto con mareo, bajada de la tensión arterial y pérdida de conciencia. Aunque es poco frecuente, la anafilaxia grave puede poner en riesgo la vida del paciente.
Estos síntomas se producen cada vez que la persona alérgica ingiere el alimento responsable.
Causas frecuentes de alergia alimentaria
Los alimentos que provocan alergia varían según la edad y la región geográfica:
- En niños lactantes, las causas más comunes son la leche y el huevo.
- En niños mayores, destacan el pescado, los frutos secos y el marisco.
- En adultos, las alergias más frecuentes se producen frente a frutas, frutos secos y marisco.
Quién puede tener una alergia alimentaria
No se nace alérgico; es necesario haber tenido contacto previo con el alimento para desarrollar la alergia. La aparición de alergias alimentarias es más frecuente en personas que:
- Tienen familiares de primer grado (padres o hermanos) alérgicos, ya sea a alimentos, por alergia respiratoria o dermatitis atópica.
- Presentan dermatitis atópica.
Diagnóstico
La historia clínica es fundamental para el diagnóstico, ya que permite establecer una sospecha fundada o descartar la alergia.
Para confirmarla, se puede comprobar la presencia de IgE específica contra el alimento sospechoso mediante:
Pruebas cutáneas (prick-test)
Se coloca una gota del extracto del alimento sobre la piel y se realiza una pequeña punción para observar si se produce una reacción local.
Análisis de sangre
Detecta IgE específica contra el alimento en la sangre.
Aunque estas pruebas sean positivas, no son suficientes por sí solas para confirmar la alergia; deben ir acompañadas de síntomas clínicos tras la ingesta del alimento.
Cuando el diagnóstico no es claro, se realiza una prueba de exposición o provocación, en la que el paciente ingiere el alimento sospechoso bajo estricta supervisión médica. Si se reproducen los síntomas, se confirma la alergia.
Tratamiento
El tratamiento de la alergia a alimentos se basa principalmente en evitar la ingesta de los alimentos responsables. Sin embargo, esto puede resultar complicado, ya que algunos alérgenos pueden encontrarse en ingredientes difíciles de identificar. Por eso, es importante:
- Revisar cuidadosamente los etiquetados de los alimentos.
- Preguntar sobre los ingredientes al acudir a restaurantes o establecimientos de comida.
Existen alimentos cuya presencia debe declararse obligatoriamente según la legislación europea (Reglamento 1169/2011), entre los que se incluyen:
- Leche de vaca
- Huevo
- Cacahuetes y frutos secos
- Pescado
- Crustáceos y moluscos
- Cereales con gluten
- Apio
- Mostaza
- Sésamo
- Soja
- Altramuz
- Dióxido de azufre y sulfitos
Los pacientes alérgicos deben disponer de medicamentos para tratar posibles reacciones, como:
- Antihistamínicos
- Corticoides
- Adrenalina autoinyectable, especialmente si han presentado anafilaxia anteriormente
Actualmente, se están desarrollando estrategias para modificar la respuesta inmunitaria alérgica mediante:
- Desensibilización, que busca inducir tolerancia al alimento alergénico
- Uso de medicamentos que bloquean la IgE para evitar la reacción alérgica