La causa más frecuente de la úlcera péptica es la infección por la bacteria helicobacter pylori. Este microorganismo está presente en aproximadamente la mitad de la población mundial, aunque la mayoría de las personas infectadas no presentan síntomas. Solo entre un 10% y un 20% de quienes la portan desarrollarán una úlcera en el estómago o en el duodeno en algún momento de su vida.
Otra causa muy importante es el uso de antiinflamatorios no esteroideos (AINE) como el ácido acetilsalicílico o el ibuprofeno, que se emplean ampliamente para tratar el dolor, la inflamación o la fiebre. El riesgo de sufrir una úlcera por estos medicamentos es mayor en:
- Personas de más de 60 años.
- Quienes ya han tenido úlceras anteriormente.
- Pacientes con enfermedades graves del corazón, hígado o riñón.
- Personas que toman anticoagulantes o corticoides a dosis altas.
Los AINE de nueva generación, conocidos como coxib, parecen causar menos daño al estómago e intestino, aunque mantienen su eficacia para aliviar el dolor.
Finalmente, se sabe que el tabaco y el alcohol aumentan la probabilidad de tener una úlcera péptica y también el riesgo de que aparezcan complicaciones.