Prevención de la hepatitis C
La hepatitis C es una infección del hígado causada por un virus que se transmite principalmente por contacto con sangre infectada. En la mayor parte de los casos no produce síntomas durante años, pero puede causar daño hepático grave si no se detecta y trata.
¿Cómo se transmite?
Al compartir jeringuillas, agujas u otros materiales para el consumo de drogas.
Por el uso de material no esterilizado en tatuajes, piercings o tratamientos estéticos.
Al compartir objetos personales que puedan tener restos de sangre, como cuchillas de afeitar o cepillos de dientes.
Raramente por vía sexual, aunque el riesgo aumenta en determinadas prácticas.
¿Cómo prevenirla?
No compartir nunca jeringuillas ni otros materiales de inyección.
Asegurarse de que tatuajes y piercings se realicen en centros autorizados y con material estéril.
No compartir objetos personales que puedan producir pequeñas heridas.
Utilizar preservativo en situaciones de mayor riesgo.
Realizarse la prueba si existe alguna duda sobre una posible exposición.
Actualmente no existe vacuna, pero la hepatitis C se puede curar con tratamientos eficaces y seguros.
Prevención de la hepatitis B
La hepatitis B es una infección del hígado causada por un virus que se transmite por sangre, relaciones sexuales sin protección y de madre a hijo durante el parto.
¿Cómo prevenirla?
Vacunación: es la medida más eficaz y segura para prevenir la hepatitis B. La vacuna es segura y proporciona una protección duradera. En España forma parte del calendario vacunal desde 1991-1996, dependiendo de la comunidad autónoma.
Uso de preservativo en las relaciones sexuales.
No compartir jeringuillas ni objetos personales como cuchillas o cortaúñas.
